lunes, 3 de noviembre de 2008

Chuecatown

Dire, y no me canso de repetirlo, que el cine español lo tenemos bastante infravalorado. Estoy de acuerdo en que se hacen demasiadas peliculas que pretenden ser dioses y no llegan ni a boñigas, pero no podemos meter a todos en el mismo saco, y de vez en cuando salen peliculas que realmente merece la pena ver. Creo que Chuecatown puede ser una de ellas.

Comedia de humor negro basado en un comic que cuenta la historia, bastante original por cierto, de un asesino de viejas en el barrio de Chueca, cuyo fin es quedarse con los pisos de las pobres ancianas para reformarlos y venderlos llenos de glamur y lujo a parejas de gays. Hasta aqui todo bien. Lo genial de esta pelicula se basa en un elenco de personajes a cual mas estrambotico y absurdo: desde la pareja de gays burracos hasta el hijo de la teniente de policia, estupendo Eduardo Soto.

Un descubrimiento para mi ha sido la "gran" Concha Velasco, que podria ser tomada como una actriz de otra epoca pero que aqui se mete a la perfeccion en el papel de suegra mala malisima, hija de p... como ella sola. Desde luego a mi me ha encantado y me he reido con ella mas que ningun otro personaje. El resto de actores estan tambien muy acertados, exceptuando a Pablo Puyol, que si, que en UPA lo haria muy bien, pero creo que esto le viene algo grande. Aunque eso si, esta guapo a morir.
 Aparte de esto, la historia se desarrolla ante nosotros de forma fácil y ligera, sin mas pretensiones que hacernos reir un rato, cosa que sin duda consigue. No hay florituras de camara, ni lucimientos en fotografia, pero el hecho de tenernos pegados al sillon sin parar de reirnos y deseando saber que pasara al final hace que esta pelicula merezca la pena por si sola. Es, simplemente, una historia bien llevada, con actores en buen momento y un guion que hace pensar que se lo pasaron tan bien rodandola como nosotros al visionarla.

 Y por ultimo un comentario acerca del ambiente que refleja de Chueca, muy gay muy fino y mucho lujo, pero a mi entender mas aparentar que otra cosa. Al final lo que nos queda es la autenticidad de esa pareja protagonista, sin pretensiones culturetas ni glamur de ninguna clase, pero geniales donde los halla. 

Desde luego, a mi me ha convencido.