martes, 15 de diciembre de 2009

El reino de los cielos


Sigo con mi repaso a la filmografía de Ridley Scott (en breve os ofreceré una extensa y soporífera lista de críticas de las pelis de Isabel Coixet) y esta vez le toca a una de sus obras menores, aunque a buen seguro la de mayor presupuesto y cartel: el reino de los cielos. Hace tiempo, dicen algunos que en la época dorada de Hollywood, los grandes pelotazos pertenecían al género del cine épico. Películas como 'Centauros del desierto', 'Ben-hur', 'Lawrence de Arabia' o 'Espartaco' crearon un tipo de cine y forjaron a muchos de los mejores actores de la historia.

Pero por H o por B el género cayó en deshuso, y de los 70 en adelante son contadas las obras que pueden encuadrarse dentro de este tipo de cine. Hablaba yo en la crítica de District9 que supone un soplo de aire fresco a la ciencia ficción, pues bien, a mí modo de ver, el soplo de aire fresco para el cine de capas y escudo fue ni más ni menos que 'Gladiator', también dirigida por Ridley.

El Reino de los Cielos nos lleva a una lejana y extraña época en la que un montón de Cristianos locos estaban en guerra permanente con un montón de Musulmanes locos. Orlando Bloom (del que hablaré largo y tendido luego) es un herrero atormentado por la muerte de su esposa, hijo bastardo de un señor de la guerra cristiano encargado de la protección de Jerusalen. Tras una breve y absurda conversación con su verdadero padre, decide viajar a la ciudad santa para continuar la labor de este. Allí tiene que lidiar con la difícil situación política y con el asalto a la ciudad de Saladino, rey de los sarracenos.

Es una película épica en toda regla: batallas con luchas de espadas, brazos amputados, pelos largos y gredosos, discursos conmovedores, escudos, murallas y coros en la banda sonora. Parece destinada a triunfar, pero el hecho es que no termina de enganchar tanto como las otras películas con las que necesariamente se tiene que comparar: 'Gladiator', 'BraveHeart', .. etc.

Es imposible decir que sea una película mala, porque no lo es, e incluso tiene sus momentos, pero en este tipo de cintas uno espera la excelencia o al menos el notable alto, y no es el caso. Buena parte (el 95%) de culpa la tiene, a mi modo de ver, el actor protagonista. No hay nada menos varonil (no hay que negar que es imprescindible en estos papeles) ni que te cuadre menos para defender una ciudad que Legolas. En ESDLA esta muy bien porque hacía falta meter el toque femenino en el trío de héroes, pero a mi juicio no es un actor en el que pueda reposar el peso de una película como esta.

Independientemente de que no de el perfil, su actuación es mala, fría, distante y sin la emotividad necesaria en una película tan dramática. Tampoco está demasiado bien rodeado, especialmente me ha resultado un poco innecesario la caricaturización del malo de la peli. Incluso un grande como Liam Nesson tampoco convence.

Otra cosa donde quizás falle 'El reino de los cielos' (bonito título, por cierto) sea en algunos fragmentos del guión. Como comenté, es un postulado en este tipo de películas que el protagonista se plante delante de su pueblo y de un discurso que 1) convenza a todos sus paisanos que luchen por él y tengan una muerte segura y 2) ponga la piel de gallina al espectador. Esos momentos, clímax en 'BraveHeart' por ejemplo, son un tanto surrealistas y ridículos aquí, pero bueno, no estoy tan seguro de que no me hubieran llegado más si lo hubiera dicho un hombre que NO requiriese implantes de pelo en el pecho.

De todas formas, no está mal. A quien le guste ver batallas aquí disfrutará de lo lindo, la recreación de Jerusalen es maravillosa y la historia guarda cierta profundidad porque al fin y al cabo te hace reflexionar sobre lo poco que hemos avanzado desde la edad media hasta ahora.


Nota: 5/10