sábado, 20 de junio de 2009

Diario de una ninfómana


¿Alguien recuerda lo que dije en mi crítica de Black Snake Moad? Creo que no, porque esta página no la visita casi nadie y ni mucho menos tendremos seguidores habituales (a mí me gusta consolarme pensando que esto es un blog de culto..). Bueno, a la conclusión que llegué es que la principal pega de la película es que entre tanta teta y escena de sexo con Cristina Ricci (algo de lo que por otro lado, nunca estaré en contra) pasaba desapercibida una gran película ante nuestros ojos.

Pues bien, creo que con 'Diario de una ninfómana' pasa algo parecido. Es algo muy curioso, no diría que una es buena película, pero digamos que se trata de algo medio decente camuflado en algo que casi se podría calificar de porno. Pero empezemos por el principio...

Val (Belen Fabra) es una mujer catalana, parece ser que de origen francés, que trabaja y vive en barcelona. Tiene una necesidad que la esclaviza y atormenta día y noche y le supone una auténtica condena: necesita experimentar con su cuerpo y gozar del placer físico (esto se podría haber abreviado con una palabra de 6 letras) casí constantemente, vamos, qué es ninfomana. Esto empieza a cambiar cuando conoce a un hombre y siente algo por primera vez: el amor. Todo sería perfecto si este hombre del que se enamora (magistralmente interpretado por Leonardo Sbaraglia) no fuera un desastre en la cama...

La historia es medianamente curiosa principalmente por dos cosas. Por un lado porque se retrata el mundo de la prostitución de alto standing de una forma que parece más o menos realista: el sometimiento al que son sometidas las chicas, el tipo de clientes, las causas que te pueden hacer caer ahi.. pero más alla de eso, lo que más me ha llamado la atención de la película (intelectualmente hablando) es el dilema que aquí se plantea: ¿amor o sexo? siempre en el caso de que solamente te puedas quedar con uno de los dos.. pues bien, el punto de vista expuesto aquí, a través de los ojos de Val, es que uno no puede ir separado del otro y que cualquiera que se vuelve exclusivamente en alguno de los dos aspectos únicamente está totalmente condenado al fracaso.

Lo he dicho antes pero creo que es importante. Se abusa demasiado del sexo y de las escenas explícitas (creo que despues de verla conozco a la protagonista mejor que su madre). No creo que fuera necesario para atraer público y no veo ninguna necesidad de camuflar esto de una película para quinceañeros que van al cine para ver carne. Es evidente que el sexo es el tema principal de la película, y era inevitable que hubiese alguna escena, pero de ahí a que prácticamente el 30% (esta vez, sin que sirva de precedente, no estoy exagerando) del metraje sea escenas con la tal Val totalmente desnuda copulando.. ahi un trecho.

Esto último enlaza con el único comentario que voy a hacer sobre el director de esta cinta: es un crack. Supongo que la etapa de montaje (jiji) y postproducción de la película habrá sido un auténtico rompecabezas para que en toda la película no se viera nada más subido de tono de lo habitual (entiendase más subido de tono como directamente pornográfico). En cualquier caso pienso que requiere cierta habilidad conseguirlo y desde aquí aplaudir la labor de quien se haya encargado de hacerlo.

Bueno pues como decía el tono general de la película bien, interesante, se deja ver e incluso hace que vaya creciendo tú atención conforme van pasando los minutos. Todo hasta llegar a un final, que evidentemente no voy a desvelar pero que me ha parecido bastante malo. Solo digno de un anuncio de evax fina y segura, pero en fín, se le perdona..

Si teneis la opurtunidad, ir a verla porque entre tanta cañita al aire y pezón suelto hay una historia que tiene su aquel. Es una película más seria de lo que pueda parecer en un principio y por supuesto más seria de lo que su extravagante campaña de publidad intuía.