miércoles, 10 de junio de 2009

Terminator


Ahora que se ha puesto tan de moda la saga por el estreno de Terminator Salvation, realizaré para esta web la estrategia que tan buenos resultados le da a Antena3: aprovechar el tirón y exprimir las anteriores. Es por eso que me ha dado por ver la primera parte de la saga Terminator, con un inolvidable Arnol Swatcheneger, quizás en su punto más álgido en cuanto a la ingesta de batidos de proteinas se refiere.

Es muy difícil criticar una película anterior a tu año de nacimiento, o como es el caso, de tu año de nacimiento. Las grandes obras maestras se distinguen de las demás por revolucionar el cine de su época y muchas veces adelantarse a su tiempo. De esta forma, cuando mi hijo vea la primera parte de la saga Matrix pensará que es una más del montón y quizás se le escape que marco una tendencia y durante esa película se vierno 7 u 8 cosas nunca vistas antes. No estoy hablando solo de efectos especiales, sin ir más lejos dudo mucho que nadie de mi quinta (por supuesto me incluyo) sepa apreciar nunca en su justa medida Sed de Mal, Ciudadano Kane o Metrópolis.

Por tanto, viendo ayer esta Terminator me pareció una película más de ciencia ficción, una película buena, pero sin llegar a entenderla como obra maestra. En un futuro apocalíptico post-guerra nuclear existe una guerra entre hombres y máquinas. Parece que la balanza se declina por fin hacia los primeros así que las máquinas (lideradas por un ordenador llamado SkyNet) decide mandar a uno de sus soldados cyborgs al pasado para matar a la futura madre del futuro líder de la resistencia: Sarah Connor. Afortunadamente la resistencia también manda a un humano para impedir al robot realizar su misión..

Creo que nadie podrá negar que la historia es poco menos que brillante. El hecho de que una computadora adquiera consciencia de sí mismo y decida (porque es lo que considera más racional) atacar primero a los humanos es tan sorprendente como inquietante. Junto con el argumento, la forma en la que se va suministrando la información es la película es bastante acertada, sin contar más de lo necesario (nada de sobre-exposición) y de forma gradual, consiguiendo perfectamente que te enganches a la historia para enterarte de que va.

El nivel de acción es suficientemente elevado para que no te aburras, pero da cierta tregua al espectador de forma que no te agobies (como quizás pase en Terminator Salvation). Aquí supongo que entra en juego la maestría de Cameron con las cámaras, ya que consigue montar algunas escenas totalmente espectaculares, como por ejemplo la que se lía en la comisaría de policía.

Un robot petado, frio, sin sentimientos y sin palabras es un personaje que parece haber sido creado para Swatcheneger, y de hecho, el papel lo borda, no se me hubiera ocurrido nadie mejor para interpretar al T800. Sarah Connor esta también a la altura, aunque quizás flojee un poco en los momentos más dramáticos (se toma demasiado bien la locura que le cuenta el bueno).

La única razón por la que quizás no impacte esta película es porque los efectos especiales están bastante desfasados (se nota muchísimo en las escenas del futuro), pero por lo demás, se podría decir que estamos ante un film que sentó las bases de un género, y que a buen seguro saldrá en todos los manuales sobre 'películas de acción'. Imprescindible.

Nota: 8/10