lunes, 23 de junio de 2008

No somos nadie




Siguiendo con la estela de 'el juramento', hoy me ha tocado ver otro debut como director de un actor famoso. En este caso nuestro compatriota Jordi Moya se inicia en la aventura como director (parece ser que por el momento no ha tenido mucha continuidad) con esta sensacional 'No somos nadie', una película que habla de dos de las locuras más grandes que ha inventado el ser humano: la televisión y la iglesia.


Salvador mendiga con su amigo Angel (dos nombres cuidadosamente escogidos) por el metro de Madrid, en un futuro no demasiado lejano donde la gente está aún más loca en que en el presente, las cosas van muy aún peor que en el presente, la televisión es una auténtica basura y tiene un poder inmenso (más aún que en el presente). La sociedad clama por la venida de un nuevo mesias que salve a todos del infierno en vida que se supone la sociedad que aquí se plentea.


Es aquí donde Salva ve oportunidad de negocio. Decide ponerse una túnica, robarle a su madre (una Florinda Chico muy graciosa) una cruz y hacerse pasar por el nuevo elegido de Dios. Los pobres muchachos tienen tan mala suerte que golpean a un parroco en las escaleras del metro y lo matan. En esta hipotética sociedad hay juicios televisados (vamos, y en la actual también) y juzgan a Salva para que la soberana audiencia decida sobre su ejecución o no. Es aquí donde empieza el verdadero calvario de nuestro protagonista, justamente cuando el productor italiano de la poderosa cadena se da cuenta que ese hombre es un filón de oro..


No sé si lo he dicho ya, pero en mí opinión esta película es excelente, y no me quedo en el juicio típico de "interesante comiendo como director.." no, nada de eso. Cualquier película española contemporanea, de estas que están financiadas por el ministerio de cultura y dirigen consagrados cineastas con 35 años de experiencia y 40 mierdas a sus espaldas no le llega ni a la altura de los zapatos. Ni en forma ni en contenido. Por empezar por esto último, el contenido, creo que 'No somos nadie' quiere decirnos 3 cosas (al menos las que he pillao yo):


- La televisión es, y cada vez perfecciona más su técnica, una fábrica de caquita.

- La iglesia se puede aliar hasta con el mismisimo diablo con tal de seguir ganando adeptos.

- El público es extremadamente idiota y se come las 2 anteriores con patatas.


[Qué conste que las tres cosas que he puesto aquí arriba son los 3 mensajes que creo haber entendido en la película. Nada más lejos de mi opinión y aprovecho para decir que adoro la televisión, la iglesia y a la gente en general.]


Además, sin ser demasiado suspicaz pero con mucho ingenio Moya también consigue repartir de forma discreta a dos de los medios más importantes en la actualidad. Para empezar el pez gordo y duelo de la cadena sin escrupulos es italiano.. ¿os suena de algo? Bueno, no seré yo quien diga que importantes cadenas son dirigidas desde italia. En segundo lugar, alguien con mucha imaginación podría pensar que en España existe algo parecido a una cadena participada por la iglesia (como ocurre en la película). En fín, que sin dejar nada explicito ni meterse con nadie, no creo que vea a Jordi Moya en Telecinco ni de tertuliano en la Cope.



Aunque brevemente (sé que la crítica me está quedando larga y aburrida) también hay que hablar en esta reseña de la forma en la que 'No somos nadie' ha sido rodada. Es muy, muy agresiva visualmente. Cuando ha sido necesario se aderezan los momentos más desagradables de la historia con imágenes repulsivas, algo así como para someter al espectador a una asociación en plan perro de Paulov. La verda es que el efecto está más que bien conseguido y la dirección consiguie transmitirte el clima de desesperación y decadencia en el que se supone que está ambientada la historia.


Por último, muy rápido. Los actores. Moya excepcional, por mucha basura que ande haciendo últimamente en Hollywood es un actorazo. Candela peña, regulera. Florinda Chico, graciosa. El resto, psss ni bien ni mal. Se la recomiendo encarecidamente a todos los futuros estudiantes de periodismo (o cumunicación audiovisual como le dicen ahora) y a todos aquellos que quieran algo de reflexión y crítica a dos de las cosas que parece ser que últimamente se nos están escapando de las manos.


Lo mejor: el ambiente que se recrea, se tratan bastante bien y de forma muy muy valiente un par de temas interesantes.


Lo peor: quizás el final es precipitado, produce algo de estrés al espectador