miércoles, 23 de junio de 2010

Ganar de cualquier manera


¿Alguien conoce realmente una buena película ambientada en algún deporte? Estoy haciendo memoria y la verdad es que las dos grandes pasiones confesables de todo hombre que se precie no se llevan muy bien. Quizás el boxeo, pero tampoco iban Rocky, Toro Salvaje o Millon Dollar Baby del deporte en sí, más bien era el contexto donde echar a andar la historia..

En fin, que con esas malas o nulas espectativas de ver una película buena, me puse ayer delante de la pantalla a ver 'Ganar de cualquier manera', una película sobre el baloncesto universitario americano, sobre la ambición desmedida y sobre los chanchullos que hay alrededor de este mundo. Teniendo en cuenta que el reparto lo encabezan Nick Nolte y Shaquille O'Neal, el resultado es francamente mejor de lo que me esperaba.

Pete Bell es el Mouriño del baloncesto universitario americano, un ganador nato que se endemonia cuando su equipo no juega a lo que él quiere y vive por y para entrenar. Todas las universidades contratan a los jóvenes talentos pagándoles ingentes cantidades de dinero bajo cuerda, todas salvo la suya, porque Pete es un tío de principios. Todo empieza a complicarse cuando, después de una mala temporada, la presión hace que se empiece a replantear esa actitud tan honesta...

Una película como tantas otras, sin ningún tipo de mérito especial pero que quizás tenga un par de cosillas que puedan dar lugar a la reflexión: ¿estamos perdiendo el rumbo con el deporte? ya lo tomamos como algo natural, pero si te pones a analizarlo friamente hay quien puede pensar que es insultante el circo que hay montado alrededor de según que espectaculos deportivos. La película defiende que se ha perdido la esencia, la pureza y sobre todo el espíritu del deporte, y a todos los niveles: desde el directivo que regala coches a un niño de 17 años hasta el niño que los acepta, pasando por el entrenador que aprueba todo esto.

Si aguantáis hasta el final sin quitarla ni cambiar de canal, disfrutaréis de un final bastante efectivo y logrado, incluso se podría decir que bonito si no estuviéramos hablando de una película de machotes. Un final donde toda la vida del actor protagonista, y todo en lo que cree, se va al traste, y la verdad sea dicha, Nolte aguanta muy bien el tirón interpretativamente hablando.

Lo dicho, una película que se hace entretenida, carente de ningún mérito en la dirección ni en ninguna interpretación en particular, que no habla de temas importantes pero que quizás si da a conocer el circo en el que se ha convertido el basket y da pie a plantearte como se ha pervertido y corrompido el deporte. Oye, y además, unos mates espectaculares de Shaq.

¿Alguien conoce a algún deportista que no la haya cagado en su salto al cine? Dennis Rodman, Raúl, Shaq..