miércoles, 30 de junio de 2010

La cinta blanca


"soberbia obra maestra sobre el germen del fascismo", "increíble crítica socio-política",.. no lo sé. Lo que hay que reconocer es que Michael Haneke sabe 1) hacer películas, 2) ponerle ese puntito de nose qué que provoca el éxtasis en los críticos cinematográficos y 3) ponerle ese puntito de nose qué que hacen que te den automáticamente la palma de oro en Cannes.

Él, en un comentario muy recurrente cuando un director no tiene ganas de dar explicaciones, ha dicho que hay tantas 'Cintas Blancas' como espectadores, es decir, que la película no habla necesariamente de los orígenes del nazismo, que cada cual la interpretará a su manera y prácticamente cualquier visión es tan válida como la que más. Y no lo sé, la verdad, a parte de la coincidencia temporal y que la película se desarrolla en Alemania, no veo yo especial relación entre el lo sucedido en esta película y el régimen del tercer Reig.

La Cinta Blanca se desarrolla a principios del siglo pasado, en una población rural de Alemania, donde empiezan a pasar cosas raras y un tanto desconcertantes. El equilibrio que siempre han tenido se muestra más que frágil y una pequeña chispa, en forma de accidente, sirve para sacar lo peor de cada uno de los integrantes de la hasta entonces, tranquila comunidad.

Viendo esta película únicamente desde un punto de vista estético yo diría qué, aún teniendo en cuenta que soy de Cádiz y por consiguiente tengo una propensión natural a exagerar las cosas, es la cosa más espectacular, bonita y bien hecha que consigo recordar. Es deslumbrante y propongo un reto al espectador que no me crea: pongan el DVD, dadle al pause en cualquier momento de la película y diganme si lo que hay en la pantalla no es una fotografía de una calidad artística tal que no la pondrían en el salón de su casa. Yo siempre suelo hablar de la fotografía de una película cuando me ha parecido buena y no sé me ocurre que decir, pero es que en este caso es increíble el nivel de perfección alcanzado. Todo en un blanco y negro que le viene perfecto, de hecho, es imposible imaginarse esta película en color.

De este hombre, solo he visto 'Funny Games' y 'La cinta blanca', luego no voy a generalizar sobre su obra. Eso sí, creo que empiezo a entender porque las dos que he visto dan tanto tanto yuyu: los malos en funny games o la maldad que se va forjando en el pueblo de la cinta blanca, no proceden de algo sobrenatural, extraterrestre, ni siquiera de ningún tipo de desvarío o enfermedad mental de los protagonistas malos, proceden de su naturaleza. Y creo que es por esto que con muchas menos escenas para asustar, con mucha menos sangre y mucha menos violencia, consigue transmitirte más acongoje, porque en sus películas no hacen falta situaciones extraordinarias para justificar esos comportamientos así que todo parece mucho más verosímil.

Y creo que de eso va la cinta blanca, de que somos malos. Que la maldad no es algo propio de según que edad, o que religión, o que país, o que no hacen falta situaciones especialmente traumáticas para empezar a generar odio entre nosotros. No, la maldad está en la naturaleza del ser humano y puede desatarse a la mínima y en cualquier sitio, como en un pequeño rural alemán de principios del siglo pasado...

Pero en fin, voy a dejar de comportarme como una grupie quinceañera.. que parece que me han sobornado por escribir esto.