miércoles, 24 de septiembre de 2008

El Señor de la Guerra

Nicolas Cage es un caso un tanto peculiar en el gremio de actores hollywoodenses. El sobrino de Coppola se quitó su apellido porque decía que no quería conseguir nada gracias a él y si analizamos su carrera casí combina a partes iguales obras maestras (bordando la interpretación) con auténticos bodrios. La única conclusión a la que uno puede llegar es que tiene dos asesores que se leen los guiones por él para escoger trabajo: uno es un tío serio y respetable y el otro es un mono tití tuerto.

Por tanto, surge la gran pregunta: ¿es el señor de la guerra una basura o una buena película?

Afortunadamente nos encontramos ante una película más que notable, si no por su forma de ser rodada, por su increible sinceridad y falta de escrúpulos en contarnos el mundo del tráfico de armas a través de los ojos del personaje protagonista, Yuri Orlov. Yuri es un inmigrante ucraniano que vive en estados unidos y siempre ha sido un muerto de hambre, hasta el día que decide introducirse en el mundo del tráfico armamentístico, primero a baja escala y más adelante a nivel mundial.

Con una forma de contar la historia muy parecida a 'Uno de los nuestros' o 'Casino' (voz en off del protagonista, que relata su vida desde los inicios hasta su declibe), la película narra el ascenso y (moraleja edulcorada inutilmente incluida) descenso de Yuri, de como se pasa a vender Uzis en tu barrio a traficar con helicopteros de la antigua URRS para colocarlos en Africa.

Increible lo que muestra está película, de hecho, supongo que será porque no existen muchos films de temática parecida, aquí se muestran un par de hechos que son tan repugnantes como ciertos:

1)El dinero lo puede absolutamente todo. No hay ideología que valga (judios vendiendo armas a palestinos, comunistas a occidente..) y todo el mundo tiene un precio. No hay nadie a quien no puedas sobornar y esto queda muy bien reflejado durante toda la cinta. Por citar otro ejemplo, el protagonista consigue 'enamorar' a su mujer exclusivamente con pasta.

2)El principal problema de esta sociedad es que la gente mira para otro lado. Si los países cívilizados (y no me refiero exclusivamente a EEUU) no tienen intereses en la zona de un conflicto armado, les da exactamente igual. Un traficante de armas siempre puede justificarse diciendo que él no mata a nadie, y que si no vende él las armas lo hará otro.

En cuanto a los actores diría que están al nivel que la película exige, es decir, muy bien. El motorista fantasma lo hace bastante bien y es casí absoluto protagonista pero destacaría a Jared Leto y sobre todo el dictador del país africano, que hace un papelón y consigue transmitirte la locura que debe tener en la cabeza un tipo que organiza carnicerías semejantes contra su propio pueblo.

Incluso para los que no quieran buscar tanta profundida en una película que sin duda la tiene, 'El señor de la guerra' tiene un visionado bastante ameno y un par o tres de escenas absolutamente espectaculares. Por citar alguna, cambiarle la nacionalidad e identidad a un barco en 5 minutos, como se desmonta un avión en la sabana africana o la introducción, que recorre la vida de una bala desde que es fabricada hasta que acaba en la cabeza de un inocente en Africa.

Poco más, solo recomendarla y decir que las películas que tratan de criticar a las industrias de los principales productos que exportan los yankis me gustan y mucho. 'Gracias por fumar' el tabaco, 'Hustle and Flow' el rap y ahora las armas con 'El señor de la guerra'.

Lo mejor: el ritmo, el mensaje descoranozador que transmite, algunas escenas, el final.

Lo peor: muy parecida en forma a otras películas.

Nota: 8/10