jueves, 11 de septiembre de 2008

Fuera de carta



Como os comenté en el anterior post, la próxima crítica será la que es para mí una de las gratas sorpresas del año: fuera de carta. Ahora que estamos inscritos en el concurso siento auténtico pavor en cada palabra que escribo en esta crítica. ¿y si al señor Juan 20 minutos no le gusta? ¿Meteré la pata ante los nuevos lectores?

La película me lo pone fácil, podría hacer un análisis en un 90% inventado, o un texto super largo vacío de contenido, pero no hay porqué: la crítica de fuera de carta es muy sencilla..

1). Las comedias tienen como objetivo hacer reír al espectador.

2). Una película que cumpla su objetivo es buena.

3). Fuera de Carta es una comedia.

4). Viéndola me reí a carcajadas incontables veces.

No hay que ser Seneca para concluir pues que "Fuera de Carta" es una película buena. Es así y no hay mucho más que hablar. La historia es casi una excusa para poner situaciones comprometidas y chistes (esta vez graciosos), así que carece de la menor importancia: Javier Cámara es un chef gay de la nueva alta cocina y como consecuencia de la desgraciada muerte de su mujer es ahora responsable de cuidar de los dos hijos que tuvo en su frustrado matrimonio. La historia se complica un poco con un triángulo amoroso entre Cámara, Lola Dueñas y un nuevo vecino argentino y con la consecución de la primera estrella michelín por parte del restaurante.

Quiero recalcar en eso: "Fuera de carta" es una comedia de situación tremendamente graciosa, que te hace pasar un buen rato y no tiene mayores pretensiones. Hay quien puede intuir que tiene ciertos mensajes como la crítica a la nueva gastronomía o decir que estar con tus hijos es más importante que el reconocimiento laboral, pero.. no creo que sea necesario en esta ocasión buscarle los tres pies al gato.

Un último apunte sobre los actores. Javier Cámara lo borda en está ocasión, Fernando Tejero cuando consigue desmarcarse del portero de 'aquí no hay quien viva' es gracioso por naturaleza y Lola dueñas convence en su papel de solterona. Y ya que estamos con actores hagamos una pequeña reflexión, y de paso crítica, al cine español..

Es más que claro que Javier Cámara va a ser nominado a mejor actor en los goyas por los Girasoles Ciegos, casí me atrevería asegurarlo. Pues bien, su actuación en esta película es en mi humildísimo punto de vista bastante mejor. ¿Que pasa? Que aquí no hay un papel comprometido ni serio, que no es un personaje que sufra en una película triste. ¿Es más difícil interpretar a un exiliado político que a un chef gay al borde del colapso en un restaurante de alta cocina de chueca? Pues para mí, sin duda que no. A lo que quiero llegar es que no entiendo porque el primer tipo de papeles tiene predilección sobre los segundos, si en este último ha habido una mejor actuación y la dificultad interpretativas es parecida.

Sin más, recomendarla porque es lo más fresco y divertido (y eso no abunda en el cine patrio) que he podido ver en cierto tiempo y porque en definitiva, te ríes, que es lo más importante que se le puede pedir a una comedia.

Lo mejor: las actuaciones, el guión, los chistes.

Lo peor: nada, no le veo ningún punto negativo si la analizamos sabiendo el tipo de película que es.

Nota: 8/10