lunes, 20 de julio de 2009

Borat

No sabía que Ali G y Borat fueran la misma persona. De haberlo sabido, no habría tardado tanto en ver la película del reportero Kazajo, ya que, aunque me cueste reconocerlo, con pocas comedias tengo el recuerdo de haberme reido tanto como con 'Ali G Anda Suelto'.

Hay 2 tipos de comedias. Las comedias inteligentes y las comedias no-inteligentes, burdas, escatológicas, de chiste fácil o como se les quiera llamar. Dentro de las primeras, podríamos poner el cine de Woody Allen, el Graduado, algo de los Coen, o por citar algún ejemplo español.. bueno, no se me ocurre ninguno.

El segundo tipo de comedias, que busca la carcajada más que la sonrisa, también lo subdividiría en 2 clases: las que hace falta estar haciendo botellón para que te haga gracia y las que no. Aunque se cuentan por miles los estrenos del tipo Scary Movie, Casi 300, Gigolo o Colega donde está mi coche son pocas, poquísimas las que puedes ver solo en tú casa y desternillarte de la risa.

Porqué estamos hablando de eso, ¿no? Hay quien es más exigente y le pide a una comedia una crítica social (Full Monty), un retrato de la sociedad (Annie Hall) o una historia de amor (El diario de Bridget Jones). Yo soy mucho más simplista en ese sentido y siempre hago el mismo análisis: si no me rio, es mala, si me rio, es buena, y si no paro de reirme, es excelente.

Borat es excelente. Borat Sagdiyev es un reportero de Kazajistan que viaja a EEUU (o como dice él, EIUIUE) a empaparse de la cultura Yanki con el fin de aprender cosas para mejorar la vida de su pequeña aldea. Con unos 5 primeros minutos que ya justifican el visionado entero, esta película no da ningún tipo de tregua al espectador, y sin que el argumento se desarrolle mucho todo pasa como una sucesión de situaciones en las que Borat la lía cada vez más.

La forma en la que esta rodada la considero un acierto, una especie de falso documental con la camara en mano y sin mucha intención por enfocar bien las escenas ni de buscar el mejor plano (realmente como la hubiera firmado Borat). La actuación de Sacha Baron Cohen es sensacional y da la sensación de que si el papel hubiera caido en manos de cualquier otro, arruinaría la película (casi lo mejor que se puede decir de una actuación).

No se quien es Larry Charles (director de esta película), pero da la sensación de que se ha atrevido a hacer algo que hubieran rechazado muchos otros. No la recomendaría para gente que se molesta facilmente. La película es hiriente, ofesinva, obscena y no para de repartir críticas a todo el mundo (musulmanes, judios, americanos, europeos y un largo etcetera).

No esta mal de vez en cuando ver algo de irreverencia en el mundo del cine, de no buscar siempre lo políticamente correcto. Me ha encantado y ya estoy deseando ver Bruno, de la que todo parece indicar que será otro pelotazo.

Nota: 8/10