miércoles, 15 de julio de 2009

Tetro

Se me hace mas que complicado redactar una critica sobre Tetro, la ultima película del gran director (y va sin segundas) Francis Ford Coppola. Mas que nada porque considero que Tetro es una película tan bien desarrollada y con tantos matices que posiblemente necesite un segundo, o puede que hasta un tercer visionado para poder llegar a comprenderla en su totalidad.

Es bien sabido por todos que Coppola tiene predilección por retratar a las familias, y esto es lo que nos presenta en Tetro: una familia de artistas compleja y desestructurada, que vemos a través de los ojos de dos hermanos que se reencuentran tras muchos años de separación. La soledad, las envidias y la incapacidad para perdonar se hacen patente en un drama del cual Vincent Gallo (¿porque este hombre no hace mas películas?) lleva casi la totalidad del peso, con un personaje atormentado por el peso de un terrible secreto.

Considero que el plato fuerte de esta película son sus interpretaciones, porque si me pedís mi opinión sobre la historia, el desarrollo y la dirección, el tema es un poco chungo. Viendo esta película uno no piensa en un director mas que consagrado haciendo una buena película, mas bien te encuentras con alguien cuyo único deseo era experimentar. Experimentar con las luces, los planos, los ambientes y todo con la historia. No es que diga que el guión sea malo: en absoluto, me parece una historia mas que currada, pero pienso que se podía haber desarrollado de otra forma y hubiese quedado mucho mejor.

De todas maneras, y como dije antes, con lo que me quedo de esta película es con sus personajes y lo bien llevados que están. Aparte del señor Gallo, Maribel Verdú hace un trabajo nobilísimo, y uno se pregunta porque esta gran actriz no se ha decidido a trabajar mas fuera de nuestras fronteras. El hermano pequeño (interpretado por el debutante Alden Ehrenreich) tampoco se queda atrás y creo que va a ser un nombre a tener en cuenta a partir de ahora.

En resumen nos encontramos con una película compleja y difícil d e seguir por su lentitud de desarrollo. Además, a partir de la primera mitad, empieza a decaer y la historia pierde mucho sentido. De todas maneras, y solo por el gusto de ver a un Coppola haciendo lo que quiere, merece la pena tenerla en cuenta. Si además de eso contamos con un recital de interpretaciones como las que aquí vemos, ya vamos mas que sobrados.

Por cierto, se critico mucho a Javier Bardem cuando abandono este proyecto para tomarse un año sabático. Viendo el papel que iba a interpretar (un personaje anecdótico que finalmente ha recaído sobre Carmen Maura) mas le ha valido dejarlo así.