lunes, 24 de agosto de 2009

RocknRolla

Guy Ritchie tiene méritos innegables en su carrera, y no estoy hablando exclusivamente de lo suyo con Madonna. Lock & Stock y sobre todo la fabulosa Snatch: Cerdos y Diamantes se han convertido con el paso de los años en dos películas de auténtico culto entre una especie de público entre el cual me incluyo. Creo que todo el mundo estará de acuerdo en que esta RocknRolla cierra el circulo empezado por las dos películas citadas anteriormente y sería totalmente factible encuadrar las 3 dentro de una trilogía (a buen seguro alguien se encargará algún día de vendernoslo así).

Tom Wilkinson es quien maneja el cotarro de la corrupción inmobiliaria en Londres (que identificados nos vamos a sentir en España con esta película). Se encarga de tener los contactos, de que le deban favores y de tener contento al concejal de urbanismo de la ciudad. Todo le va medianamente bien hasta que aparece en escena un multimillonario ruso dispuesto a pegar un pelotazo con unos terrenos (Karel Roden). El ruso y Wilkinson se alían y como muestra de buena confianza el primero le 'presta' su cuadro favorito. Wilkinson pierde el cuadro y empieza a liarse.

Lo gracioso de está película es que mezcla a todos los eslabones posibles de la delincuencia londinense en una especie de guerra abierta de todos contra todos. Ladrones de poca monta, yonkis, contables de alto standing.. todos puteandose mutuamente convierten a esta RocknRolla en una divertida comedia de enredo, solo que está ambientado en el mundo 'Ritchie'.

Con el mundo Ritchie me refiero a conversaciones con más tacos que contenido, pistolas, drogas y mafia. Si se la compara con Lock&Stock o Snatch la película queda más bien mal parada. Parece que el director se copia a sí mismo y el principal problema es la falta de frescura y originalidad, por citar un ejemplo, las amenazas, esta vez en vez de echar a la gente a los cerdos es a los cangrejos del Tamesis. Por citar otro, el personaje de Wilkinson parece haber sido calcado del mafioso del Snatch.

Parece beber demasiado de otras fuentes (Tarantino) con un cuadro que nunca se ve (como el maletín de Pulp Fiction) o con personajes sin nombre (Gerard Butler se llama UnoDos.. como Tim Roth se llamaba Sr Naranja p.ej).

No hay ningún momento cumbre de la acción donde te rías especialmente o ningún truco de dirección innovador (algo bastante raro en Ritchie, siempre dispuesto a experimentar en algún plano). El nivel medio no desentona hasta el punto de que te aburras o te parezca malo, pero digamos que ya no tiene ese toque de genialidad y frescura al que tan pronto nos acostumbramos.

Respecto a los actores, en genera bien teniendo en cuenta que es una película bastante coral donde el peso no recae en nadie especialmente. Gerard Butler promete, y tengo mucha curiosidad por verle en un papel algo más exigente.

A modo de resumen, una película de por si entretenida, que lleva la firma innegable de su director pero que no llega a las cotas de calidad que podíamos esperar de su creador. Parece que va a haber una segunda parte...

Nota: 6/10