domingo, 2 de agosto de 2009

Martyrs (Colaboracion del Sr.Pons)

AÑO
2008
DURACIÓN
97 min.
PAÍS
Francia
DIRECTOR Pascal Laugier GUIÓN Pascal Laugier MÚSICA Alex Cortés, Willie Cortés FOTOGRAFÍA Stéphane Martin, Nathalie Moliavko-Visotzky REPARTO Mylène Jampanoï, Morjana Alaoui, Catherine Bégin, Robert Toupin, Patricia Tulasne, Juliette Gosselin PRODUCTORA Coproducción Francia-Canadá; Canal Horizons / Canal+ / CinéCinéma / Eskwad / TCB Film / Wild Bunch

SINOPSIS
Una niña es descubierta andando por una carretera. En estado catatónico es incapaz de explicar que le ha pasado. La policía encuentra un matadero donde estuvo presa. ¿Qué paso en aquel lugar?

CRÍTICA
Es difícil comentar algo nuevo a uno de los productos que más ríos de tinta ha desatado en Sitges. En Martyrs debe apartarse su publicidad o marketing de la verdadera obra que se nos presenta. Olviden las noticias de desmayos, ambulancias en la entrada para prevenir y huidas despavoridas de las salas. Al fin y al cabo no es más que una nueva muesca de la nueva ola francesa en la línea de sus coetáneas Haute Tensión, Calvario, El interior etc.

Llevada a cabo por Pascal Laugier en un sorprendente cambio de registro tras la psicológica el internado cuenta con dos actrices desconocidas en los rostros de Mylène Jampanoï Vista en el drama Choisir d aimer acompañada por la más inexperta Morjana Alaoui que tiene a punto de estreno Zimmer.

Una vez despojados de la polémica interesada, debemos también quitarnos de la cabeza los muy cacareados mensajes filosóficos y morales. Hay sectas, símbolos religiosos, pero no creo que haya en ella ni la más mínima intención de hacer una crítica de ningún tipo a la religión ni nada por el estilo ni mucho menos un tratado sobre el dolor que te acerca a la espiritualidad. Nada de eso es Martyrs y realmente no es más que otra Torture Porn al uso dividida en dos partes. La primera es la historia de una venganza, una niña encontrada que crece en un internado, una vez recuerda su calvario volverá al lugar de los hechos convertida en una mujer sedienta de venganza. No creo exagerar si en esa etapa es comparable a Kill bill. Está claro que su forma de violencia es bastante más seria y dura, pero la escabechina que se monta es tan aparatosa que uno no se concentra especialmente en el realismo de las escenas. El movimiento de la cámara es continuo y esta rodada de forma adrenalitica lo que le quita impacto en el conjunto.

La cosa cambia según nos acercamos a la segunda parte de la película. La muestra del resultado del martirio infligido a una de las chicas de la casa resulta turbadora. Desde ese momento penetra en la mente del espectador y lo sobrecoge. Hay dos cosas especialmente brillantes en este filme. La primera es lo bien solventada que está la falta de presupuesto. La segunda es el enorme realismo de los martirios. Por mucho que a uno le repugne, no se le puede quitar esos dos méritos. Destacar el ritmo que de repente se vuelve lento con unos planos largos y contemplativos, la fotografía es granulosa y la atmósfera es próxima al estilo documental dando un realismo realmente apreciable.

Finalmente, la verdadera protagonista (que inteligentemente se nos muestra al principio como una secundaria) es martirizada. Quizá aquí afloje un poco. El espectador siente empatía por el personaje. El realizador lo sabe y se ceba torturándola. Pero para mí llega un momento en que se desconecta por reiteración de imágenes. Se vuelve a conectar solamente al final para ver una resolución que, cuanto menos, no insulta la inteligencia del espectador.

El gran maquillaje es otra de sus bazas.

Lo Mejor: El maquillaje, su realista formato documental de la segunda parte.
Lo Peor: Termina siendo reiterativa.
Un 6,5

Crítica colaboración de El Blog del Sr.Pons